Cambiar de trabajo a los 40 puede ser un reto abrumador para muchos. Salir de nuestra zona de confort y romper con nuestras creencias limitantes no es algo fácil de lograr. Con el pasar de los años, nos acomodamos a nuestro empleo que nos proporciona seguridad y comodidad.

Implícitamente, nos adaptamos a una rutina diaria dentro de un horario laboral. Algunas personas pueden durar años en un mismo trabajo, sin cambiar de aires. La rutina se vuelve parte de nuestra vida, compartimos con las mismas personas, hacemos prácticamente lo mismo. Y todo esto, en el mismo horario.

Cambiar de vida es cambiar de trabajo

Un cambio de vida debe ser un cambio de estado completamente, incluyendo el ámbito laboral. Y en ocasiones, puede que estemos trabajando pero no nos apasiona eso que hacemos con tanta repetición. Cambiar de vida puede darte la oportunidad de abandonar el trabajo en el que te encuentras, para buscar eso que te apasiona y que siempre quisiste hacer.

No estás obligado a estar, donde no quieres estar. Cambiar de trabajo a los 40 es posible si te encuentras en armonía contigo mismo y sabes lo que deseas. Nunca pienses que el cambio es imposible.

La inconformidad nos genera esa búsqueda de nuestro bienestar personal, emocional e inclusive el profesional. Si no te encuentras donde te gustaría estar en tu carrera, o en tu vida, no permitas que no sea posible cambiar, y realiza ese cambio por tu bienestar.

El problema de la edad

Es normal pensar que cambiar de trabajo a los 40 nos resulta complicado. Siempre tomamos en cuenta factores como nuestra seguridad laboral, nuestra zona de confort, nuestra situación y peor aún, nuestra edad.

Todos estos factores inciden, al realizar un cambio tan importante como nuestra situación laboral, debemos tenerlos en cuenta. Sin embargo, no podemos pensar en las cosas que pueden salir mal, ya que autosaboteamos nuestros deseos y aspiraciones. Todo cambio de vida debe planificarse para un cambio exitoso. Por ello, no dejemos que los factores externos nos limiten. Organiza tus acciones para un cambio de vida y de trabajo satisfactorio.

Busca un nuevo trabajo

Todo cambio exitoso debe ser planificado eventualmente como te dijimos antes. Sin embargo, la planificación debe moldearse de las circunstancias y el contexto que pueda prevalecer. Por ello, planifica, pero ten en cuenta que la perfección no existe, y los planes pueden dar un giro en ocasiones muy improvisado.

No te engañes, cambiar de vida a los 40 puede ser algo agotador. Entonces, si estás considerando un cambio profesional, asegúrate de que tu vida personal está en orden. Un entorno seguro y un apoyo amoroso de tu familia, te brindarán la confianza necesaria para asumir un riesgo profesional.

Una vez que tengas visualizada la dirección y el momento en que te sientas seguro, investiga para comprender las habilidades y calificaciones que necesitarás para obtener el nuevo trabajo. Identifica las habilidades transferibles que tienes para ofrecer, así como las credenciales que te podrían faltar, e inscríbete en clases o capacitación en línea para llenar los vacíos.

Recuerda tener tu CV al día, actualizado con todas tus experiencias, conocimientos y titulaciones. Pide consejo o ayuda a personas que se encuentran en el lugar donde te gustaria estar. Alguien que trabaje dentro del sector o función que estás buscando, puede ser una gran fuente de orientación práctica que te ayudará a comprender mejor la industria o función que te interesa.

Y cuando llegue el momento, sal con todas las ganas a encontrar ese nuevo trabajo que te llevará a realizar ese cambio de vida que tanto deseas. La mayoría de personas, al tener una edad madura, ya no tenemos la carrera que nos provee la universidad. Puede ser hora que aceptemos el hecho de que nuestra vida laboral ofrece muchas más oportunidades.

Solo conseguiremos las oportunidades si estamos dispuestos a asumir algunos riesgos profesionales para redefinir nuestro ser profesional y nuestro cambio de vida.

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