Cambiar de vida viajando es una realidad. Vivir toda una experiencia y aventura que nos haga salir de nuestra zona de confort, puede marcarnos hasta el punto de cambiar nuestra vida. Conocer otros lugares, otras culturas, compartir con nuevas personas puede cambiar nuestra perspectiva del mundo que conocemos.

Es a través de la adquisición de nuevas experiencias que podremos cambiar nuestra vida. Un cambio de vida supone un cambio en todos los aspectos de la cotidianidad humana. Cambio de lugar, de personas, de entorno, de mentalidad, de paradigmas y creencias. Y una de las mejores formas de cambiar, es cambiar de vida viajando.

La rutina

Cambiar de vida viajando es posible si entendemos que uno de los cambios más importantes es la rutina. La rutina no es más que el hábito de acciones que hacemos repetidamente día tras día. Normalmente definimos rutina a cumplir el horario laboral, o hacer algo cada día de lo que somos responsables.

En la mayoría de los casos, tendemos a atribuir una valor negativo a la palabra rutina. No es más que repetir ciertas acciones cada día de nuestra vida. La asociamos inconscientemente con aburrimiento. Empezamos un lunes diciendo “empezamos con la rutina” y más allá de referirnos a lo que debemos hacer cada día, nuestra proclama va enfocada a repetir acciones que están empezando a aburrirnos.

Cada persona le da un significado a la rutina. Pero algunos será desayunar, ir al trabajo, almorzar, terminar la jornada, regresar a casa, cenar, y dormir. Y así sucesivamente cada día. Para otros puede ser otro tipo de acciones que se repiten sin descanso.

Un cambio de vida debe estar enfocado a romper con la rutina. Aventurarnos y experimentar otra forma de afrontar nuestro día a día, será el primer paso para cambiar de vida.

La zona de confort

Hablamos de la rutina pero ¿qué sucede cuando nos acostumbramos y nos aferramos a ella? Es aquí cuando entendemos que nos encontramos en la denominada zona de confort. Una espacio donde nos sentimos tan cómodos que no queremos salir de ahí. Para algunas personas, la rutina suele ser tediosa y poco divertida. Sin embargo, para otros puede ser el mejor y más fiel amigo para protegernos de lo desconocido.

Cambiar de vida viajando es posible si entendemos que debemos salir de nuestra zona de confort. La zona de la rutina, en la que nos sentimos seguros repitiendo nuestras acciones, solo con lo que ya conocemos, y con la seguridad que todo ello nos aporta.

Cambiar de vida nos lleva a hacer el esfuerzo por salir de nuestra zona de comodidad. Cambiar de sitio para ir a otro, cambiar de país para viajar a otro, conocer personas nuevas y hacer cosas nuevas. Viajar nos permite adentrarnos en lo desconocido, y renovar nuestro espíritu con experiencias, vivencias y acciones nuevas.

Anímate a salir de tu zona de confort y busca esas nuevas aventuras, culturas, ciudades y personas que te motiven y te ayuden a cambiar de vida viajando para convertirte en la mejor versión de ti mismo.

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